Ajax-Tottenham, las sorpresas de juego y carácter

Tras haber superado a dos candidatos al título, el Ajax y el Tottenham se enfrentarán por un lugar en la final de la Champions. Por fútbol, personalidad y competitividad, la serie promete dos grandes partidos.

Desde Turín y Manchester, sus clasificaciones retumbaron en todo el continente. Por el contexto de las series, que el Ajax y el Tottenham avanzaran a semifinales fue un golpe insoslayable a la mesa de la elite europea. Casi sin previo aviso y con escasa historia reciente en la competencia, más allá de sus buenos trabajos, irrumpieron en las escenas decisivas de la Champions como invitados inesperados.

Si bien ambos lograron emparejarlo en lo futbolístico, las diferencias entre presupuestos y ambiciones con respecto a la Juventus -que fue decididamente por el título con el fichaje de Cristiano Ronaldo- y el Manchester City -con la Champions como su anhelo, era un firme candidato por rendimiento y jerarquía-, respectivamente, eran considerables.

Con estrategias meditadas y un gran carácter competitivo, consiguieron avanzar y se ilusionan con prolongar sus excelentes campañas. Ninguno de los dos clubes había alcanzado esta instancia durante el siglo XXI (el conjunto holandés no llegaba tan lejos desde 1997, mientras que el inglés, que tenía un único antecedente de 1962, se estrena en esta ronda desde el cambio de formato de 1992), pero desde su sostenida labor se entiende que, más allá de la sorpresa, se hayan instalado entre los mejores.

El Ajax, una histórica escuela del fútbol mundial, en los últimos años había funcionado más como un club formador y vendedor de promesas y había perdido relevancia a nivel nacional e internacional (más allá de su subcampeonato en la Europa League 2016/17, no se metía en la fase de grupos de la máxima competencia continental desde la temporada 2014/15), pero esta temporada volvió a obtener excelentes resultados: además de contar con la posibilidad de acceder a la final de Madrid, está en la pelea por ser campeón de la Eredivisie, título que no conquista desde 2014.

Sin embargo, nunca dejó de nutrir el talento de sus divisiones menores ni de potenciar a sus jóvenes incorporaciones, y en sus planteles siempre se refleja su inagotable fuente de futbolistas. En el último año y medio, a esa planificación para desarrollar a los juveniles y lograr una preparación a una edad más temprana se sumaron refuerzos de un mayor rodaje, como Nicolás Tagliafico, Dušan Tadić y Daley Blind, que agregaron competitividad y experiencia.

Por su parte, el Tottenham, que se ha beneficiado del trabajo realizado por los holandeses al contar con cuatro jugadores que pasaron por Amsterdam (Jan Vertonghen, Toby Alderweireld, Davinson Sánchez y Christian Eriksen), encontró en Mauricio Pochettino al entrenador ideal para liderar un proyecto que significara un salto de calidad. Desde su llegada en 2014, el santafesino ha elevado el nivel a partir de su confianza en los jóvenes, una identidad de juego y un carácter que hace que el equipo compita constantemente y nunca se dé por vencido.

Pochettino, el Tottenham y un buscado salto a la elite

En una serie con dos conjuntos que superaron sus cruces de cuartos sin ser favoritos, un factor importante será la convivencia con una mayor presión. Si bien ambos mostraron tener una gran personalidad al imponerse en Madrid y en Turín y al sobreponerse a un contexto adverso en Manchester, la semifinal representa un desafío distinto -y nuevo- para uno y otro.

La novedad será para los clubes (en el caso del Ajax, cuatro veces ganador del torneo, para su historia reciente) y para los jugadores, porque entre ambos planteles sólo cuatro ya habían alcanzado esta instancia: Klaas-Jan Huntelaar -en el Schalke-, Hugo Lloris -en el Lyon-, Alderweireld -en el Atlético de Madrid- y Fernando Llorente -en la Juventus.

Además, debido a las bajas del Tottenham (Vertonghen y Moussa Sissoko son duda para la ida, Heung-Min Son, Erik Lamela y Serge Aurier no podrán jugar el primer duelo y Harry Kane y Harry Winks se perderán los dos partidos), los dirigidos por Erik ten Hag deberán afrontar el cruce desde el papel de favoritos por primera vez. En octavos y en cuartos mostraron mucho descaro y carácter para jugar, pero ésta es una clara diferencia con respecto a sus series previas.

“Va a ser un rival más difícil que los otros dos -aseguró Tagliafico en AJAX TV. Porque ahora a uno lo ponen como favorito por lo que hizo, y no está bueno porque tenemos que seguir disfrutando y no sentirnos obligados. Hay que disfrutar de lo que estamos haciendo y logrando y no pensar que, porque pasamos al Real Madrid y a la Juventus, el Tottenham va a ser más fácil. Al contrario, para mí va a ser más duro y más intenso”.

Por su parte, los Spurs, que parecen haber aprendido una valiosa lección competitiva de su dolorosa eliminación ante la Juventus en 2018, se han caracterizado por saber suplir las diferentes ausencias. “Obviamente es un problema no tener disponibles a todos los futbolistas, pero se trata del colectivo. Tenemos un espíritu de que podemos conseguir cualquier cosa y de que todo es posible. Ésa es nuestra fortaleza”, enfatizó de cara al partido en Londres un Pochettino que de mitad de cancha hacia adelante tendrá pocas alternativas para el once.

Sin Son -quien en la vuelta podrá aportar su talento y es posible que, por potencia, velocidad y determinación, genere situaciones favorables para su equipo- ni Kane, las dos cartas más importantes, las opciones ofensivas se reducen a Llorente, Lucas Moura y Dele Alli, quien muestra su mejor versión como un mediapunta llegador, pero sabe ocupar posiciones externas o más retrasadas.

Sin embargo, la escasez no implica que esas variantes no sean capaces de lastimar al Ajax. El español, sin tanta movilidad ni recursos técnicos, es una referencia importante y aventaja a Daley Blind en lo que se refiere al juego aéreo, por lo que puede ser el destinatario de envíos largos para saltar la presión y activar a sus compañeros. Además, el brasileño y el inglés tienen cómo complicar por su mezcla de movimientos interesantes y desequilibrio individual.

Llorente, VAR mediante, convirtió el gol de la clasificación. Crédito: Laurence Griffiths/Getty Images.

Aunque aún no convirtió en esta Champions, es posible que Alli, tanto por capacidades propias como por falencias rivales, tenga un papel protagónico. Si bien presiona muy bien en campo rival y muchas veces logra neutralizar las salidas contrarias, el conjunto holandés ha exhibido algunas fallas al respaldar a quienes van a recuperar arriba y al defender el área. Estos inconvenientes parecen ideales para las características del ex MK Dons, un jugador inteligente para detectar y atacar los espacios libres y que, como apuntó anteriormente Pochettino, se motiva especialmente con los desafíos.

Además, en la caída por 6-2 contra el Feyenoord, el último partido en el que los de ten Hag fueron claramente superados, Jens Toorstra le generó problemas a la defensa del Ajax con sus movimientos a los lugares vacíos y sus llegadas sorpresivas. Si bien ese día la última línea no era la titular, Dele es capaz de lastimar si se le dan facilidades.

Pero las bajas del Tottenham afectan al ataque y también a la defensa: la ausencia de Vertonghen, por liderazgo, experiencia y solidez, sería comparable tanto a la de Sergio Ramos como a la de Giorgio Chiellini
-quienes se perdieron la vuelta y los dos partidos, respectivamente, de las series de sus clubes ante el equipo holandés- y la de Sissoko, un mediocampista completo que esta temporada ha sido importante para el funcionamiento colectivo, deja a Kieran Trippier sin el compañero que lo ayudó de manera excelente en los duelos individuales contra Raheem Sterling.

Justamente, el lateral inglés aparece como uno de los puntos a los que los cuatro veces campeones pueden apuntar para sacar ventajas. El nacido en Bury, que brilló en el Mundial de Rusia a partir de su excelsa pegada, es de un perfil ofensivo y no se destaca por acciones vinculadas a la recuperación, más allá de haber jugado buenos partidos en este aspecto.

Los holandeses, por su fútbol dinámico y sus movimientos sin pelota, tienen cómo generar duelos contra Trippier (como también ante Ben Davies o Danny Rose, las opciones para la banda izquierda), especialmente cuando llevan al rival hacia un costado para luego cambiar el sentido del avance. El desequilibrio individual, en especial de Tadić y de David Neres, será un recurso de gran valor para el Ajax, que es difícil de detener cuando sincroniza sus rotaciones posicionales y logra fluidez en la circulación.

El Ajax dio el golpe en Turín. Crédito: Vi Images/Getty Images.

Desde sus salidas claras y sus diversos mecanismos, los de ten Hag consiguen un volumen futbolístico ante el que, durante varios pasajes, el Madrid y la Juventus sólo pudieron resistir. Los Spurs, que cuentan con un Lloris de buen rendimiento en esta Champions (entre octavos y cuartos mantuvo su valla invicta tres veces), son capaces de neutralizar circuitos en la mitad de la cancha -lo cual representará un buen desafío para el fascinante Frenkie de Jong-, pero a veces dan facilidades en los últimos metros del campo.

Por sus recursos ofensivos, sus varios caminos hacia el arco contrario y sus carencias defensivas, es probable que se den encuentros con varias acciones en las dos áreas. Con dos de los conjuntos más goleadores (el Ajax está 5° con 19 y el Tottenham, 7° con 17) y con más anotaciones en los últimos 15 minutos (suman 5 y 7, respectivamente), los festejos pueden darse con continuidad y en cualquier momento, por lo que el manejo de las emociones pesará tanto como la técnica, la táctica y la estrategia.

A partir del juego y del carácter, la semifinal promete grandes partidos y varias emociones. Entre potencial, variantes y funcionamientos, será una serie para disfrutar de los dos excelentes equipos que sorprendieron a Europa y pelearán por un lugar en la final.

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