Dortmund-Tottenham, o el fútbol atractivo y efectivo

El Borussia Dortmund y el Tottenham disputarán uno de los mejores cruces de los octavos de la Champions. El análisis previo deja aspectos tan interesantes como el juego que seguramente se desplegará en la serie.

Identidades definidas, recursos ofensivos variados, grandes entrenadores y la certeza de un espectáculo garantizado. Sin la historia ni el palmarés de otras series, el Borussia Dortmund y el Tottenham prometen luchar por un lugar en los cuartos de final de la Champions con dos partidos vibrantes. El líder de la Bundesliga y el tercero de la Premier, que ha superado su zona con mucho trabajo, han mostrado un funcionamiento aceitado a lo largo de la temporada y buscan meterse entre los mejores ocho.

Admirados por sus virtudes en ataque, ambos conjuntos también sobresalen por su mentalidad y su insistencia para buscar el gol: hasta el momento, los alemanes convirtieron 20 de sus 64 tantos en los últimos 15 minutos de juego, mientras que en el caso de los ingleses los números bajan a 14 de 63, con tres de sus últimas cuatro victorias ligueras alcanzadas en ese lapso.

En lo que se ha vuelto un cruce habitual en las últimas competencias europeas (con una serie por octavos de la Eruopa League 2015/16 ganada por el BVB y unos recientes enfrentamientos en la fase de grupos de la Champions pasada, con un Dortmund muy distinto al de esta serie, que finalizaron con dos triunfos de los Spurs), el reparto no será tan brillante porque las lesiones han afectado a actores importantes de ambos equipos.

La escuadra alemana, que afronta la ida luego de tres empates consecutivos y un pequeño bajón en su andar, no podrá contar con Manuel Akanji ni con Marco Reus (quien padece una lesión muscular y estará recuperado para la vuelta) e irá a Wembley con dos defensores, Dan-Axel Zagadou y Lukasz Piszczek, en duda, mientras que el Tottenham no tendrá a Harry Kane (con posibilidades de llegar al encuentro decisivo) ni a Dele Alli, dos eslabones centrales de la estructura ofensiva diseñada por Pochettino que tan bien funcionó entre diciembre y enero, con los intercambios posicionales de los dos ausentes, las carreras al espacio de Son y la capacidad asociativa de un Eriksen retrasado que movía los hilos. Además, tiene problemas para elegir al lateral izquierdo: Ben Davies se perderá el duelo del miércoles y Danny Rose no podrá ir desde el inicio, aunque quizás integre el banco.

Kane, el gran ausente. Se lesionó contra el Manchester United. Crédito: Mike Hewitt/Getty Images.

Si el equipo del argentino ya había apostado con éxito por ceder la pelota y contraatacar ante diversos equipos con buen manejo de balón, como en enfrentamientos recientes contra el Chelsea y el Arsenal, es posible que el material disponible, al menos para la ida, acentúe esta idea. Fernando Llorente, reemplazante inmediato de Kane, cuenta con menores capacidades asociativas y de movilidad, aunque suma mucho en el juego directo y como asistidor para quienes llegan de frente. La otra opción para ocupar ese lugar de ataque es Lucas Moura, quien puede alternarse la ubicación central con Heung-Min Son o pararse a su lado, es más explosivo y potente al espacio y posee un regate desequilibrante.

Lejos de esta especulación, incluso con la posibilidad de que ambos estén en el campo desde el inicio, el equipo londinense ha demostrado que puede generar muchos problemas si elige jugar de contra, en especial con salidas rápidas hacia los costados de la cancha. Justamente, un sector que el conjunto de Lucien Favre suele desproteger al involucrar a los dos laterales en acciones ofensivas, más allá de los relevos que realicen los dos mediocampistas centrales, generalmente Axel Witsel y Thomas Delaney.

Crédito de las imágenes: Movistar+, Sky Sports, Spurs TV y ESPN.

En ese repliegue, el Tottenham ha exhibido ciertas dificultades para cubrir las bandas, sobre todo al tener que bascular de un sector hacia el otro. Cuando jugó con Kane y Son en punta, un mediocampo con tres jugadores tuvo algunos problemas para cumplir esa tarea, lo cual se compensaba con una amenaza permanente en las réplicas. En el caso de que Pochettino busque lastimar de contraataque, esa complicación aparecerá si apuesta por un rombo para respaldar a dos atacantes poco comprometidos en la faceta defensiva y concentrados en correr.

De todas maneras, el peligro puede llegarle igualmente por los costados: el Borussia Dortmund ataca mucho y muy bien por los carriles externos. En la fase de grupos de la Champions fue el segundo equipo (primero entre los 16 que se clasificaron) que menos avanzó por el medio, con un bajo 22%, según datos de whoscored.com. Mientras que en la Bundesliga lidera esa categoría con idéntico porcentaje (se puede ver en este link). En cuanto al detalle, suele hacerlo más por la izquierda que por la derecha: 47% en la competencia europea y 41% en la doméstica.

Esto se da por dos cualidades ofensivas de los de Favre: el peso de los laterales en ataque y las triangulaciones en banda. Tanto un joven Achraf Hakimi (20 años; 2 goles y 7 asistencias) como un revitalizado Piszczek (33; 1 y 6) suben constantemente, con criterio para ubicarse según la ubicación del extremo, asociarse y decidir.

Crédito de las imágenes: BT Sport, FOX Sports, Bundesliga y Astro SuperSport.

Al pasar al otro rasgo quien aparece es Reus, indispensable para que las combinaciones sean útiles y generen peligro. El capitán, de magnífica temporada, tiene libertad para moverse y atacar un lugar libre, alternar su posición con Paco Alcácer o ubicarse como uno de los vértices de esas triangulaciones. También participan los laterales y, generalmente, el extremo, aunque también se pueden sumar uno de los mediocampistas centrales o el centrodelantero.

Mayormente ocurren por izquierda, ya que los volantes externos de ese sector, tanto Jacob Bruun Larssen como, particularmente, Raphael Guerreiro, son de perfil más asociativo que de desequilibrio, lo contrario a Christian Pulisic y, especialmente, Jadon Sancho -de un nivel extraordinario. Por la movilidad de los involucrados y la velocidad de los pases, esas acciones son muy peligrosas y una herramienta muy importante para profundizar.

Crédito de las imágenes: BT Sport, Movistar+ y FOX Sports.

A pesar de lo mucho que ataca por los costados, el Dortmund no tira muchos centros, ya que tanto en la fase de grupos de la Champions como en la Bundesliga ha sido, hasta aquí, equipo que menos utiliza este recurso, con 10 y 13 envíos por partido, respectivamente, según whoscored.com. Más allá de que los dirigidos por Favre hayan marcado varios goles en jugadas de pelota parada, la falta de balones laterales al área es algo que probablemente favorezca al Tottenham, que ha sufrido en el juego aéreo ante rivales que han explotado bien este recurso, como el Watford, el Inter y el Fulham, por ejemplo.

Defensivamente, el conjunto alemán tiene principios claros. Su presión no es muy alta, sino que empieza cerca de la mitad del campo, y suele ser orientada hacia el centro, ya que al negar opciones de pase rodea al poseedor. Una vez que esa primera instancia es superada y se enfrenta a un ataque profundo, para las dos líneas de cuatro cerca de su área y forma un equipo corto y angosto.

Sin embargo, ese sistema presenta algunas falencias que los Spurs pueden aprovechar. En primer lugar, aunque mover el bloque hacia los costados le permite generar superioridades numéricas en los costados, queda muy expuesto ante cambios de lado: los marcadores de punta quedan ante duelos individuales y a veces la ayuda no llega a tiempo.

Crédito de las imágenes: BT Sport, Movistar+ y FOX Sports.

Además, los centrales casi no salen del área. Si bien esto fortalece la defensa interior, acentúa los problemas en las bandas al generarse espacios detrás de los laterales. Los mediocampistas centrales son quienes cubren ese lugar, pero no siempre llegan a tiempo, ya que eso les demanda recorridos largos, y las diagonales a espaldas de Piszczek y Hakimi (como de sus reemplazos) son un problema.

Crédito de las imágenes: BT Sport, Movistar+, FOX Sports y Astro SuperSport.

El Tottenham posee diversos recursos para aprovechar estos aspectos, además de los ataques verticales a los costados. Por un lado, es un equipo con salidas muy trabajadas, especialmente para volcar al contrario hacia un sector y, una vez que supera la presión, atacarlo por el opuesto en un contexto favorable.

Crédito de las imágenes: BT Sport, Movistar+, Sky Sports y ESPN.

Por otro lado, el rol que el conjunto londinense les da a los laterales o carrileros (ha jugado unos partidos con tres centrales, tanto desde el inicio como a partir de una modificación, con un Dier que puede pasar del mediocampo a la defensa sin problemas) puede ser importante en la serie, puntualmente para aprovechar estas fallas. Pochettino los ubica bien abiertos, amplios y profundos, para que sean ellos quienes estiren a la defensa contraria.

Por eso, generalmente se ven enfrentados con los marcadores de punta contrarios, ya que se paran casi a la par de la última línea, lo que lleva a desajustes en el oponente que son aprovechados con apoyos interiores o carreras en diagonal. Como su presencia en el campo rival es constante, para que el equipo no quede mal parado hay uno de los mediocampistas centrales que se retrasa para cubrir los huecos, algo que en los últimos meses ha realizado efectivamente Moussa Sissoko.

Kieran Trippier es quien más sobresale en este aspecto: tiene una gran injerencia en el funcionamiento ofensivo y es uno de los más influyentes en su puesto en las estructuras para salir y atacar de su equipo. A su excelsa técnica, con controles que facilitan su siguiente acción, le suma visión para encontrar casi siempre la mejor opción para pasar la presión. También aporta cerca del área, con centros exactos -incluso si los envía de primera, virtud poco frecuente que lo hace ahorrar un tiempo y evitar una recuperación defensiva- que generalmente les llegan con ventaja a los rematadores.

Crédito de las imágenes: Spurs TV, Movistar+, ESPN y NBC Sports.

Los dirigidos por Pochettino ya demostraron frente al Manchester United en Old Trafford que son capaces de ejecutar acciones como las que pueden lastimar al Dortmund. Con el inglés que brilló en el Mundial como pasador y Eriksen como receptor de esos pases, tras haber marcado diagonales detrás de Luke Shaw, lateral rival, el Tottenham logró dos de sus tres goles.


Sin embargo, Trippier concede algunas ventajas en la faceta defensiva, sin ser totalmente improductivo, y no atraviesa su mejor estado de forma, con diversas equivocaciones que han conllevado goles en contra en algunos partidos importantes, como en los dos disputados en Wembley ante los conjuntos de Manchester. Como ocurre en muchos planteles al momento de armar las duplas por puesto, su reemplazante presenta otras características -al igual que pasa en la izquierda, con un Danny Rose más profundo y punzante que Davies, de mayor fortaleza defensiva más allá de sus buenos centros.

Sin ser contraproducente para lo que el equipo demanda de su rol en el campo, la radiografía de Serge Aurier muestra virtudes y falencias opuestas a las del inglés: cuenta con una muy buena capacidad física -en el aspecto que menos distancias se ven, salvo por la velocidad- y es fuerte en defensa, pero no tan dotado para aportar en las salidas y los ataques, sobre todo por su menor calidad técnica -en especial en los controles, que muchas veces son deficientes y lo condicionan-, y con un menor entendimiento del juego.

Crédito de las imágenes: BT Sport, Sky Sports, ESPN y Spurs TV,

Imagino que, si los dos están en condiciones, Pochettino alineará un partido a cada uno. Creo que el marfileño iniciará en el Signal Iduna Park, como ha hecho en anteriores series (en 2018, ante el Real Madrid, en fase de grupos, y la Juventus, en octavos; este año, Trippier ni viajó a Milán pese a estar en condiciones), por su capacidad en defensa y contar con una mayor experiencia en la competencia (10 partidos más, 19 frente a 9). Además, el argentino comentó alguna vez que los ingleses se sienten más jugadores cuando actúan en la Premier, y los dos partidos anteriores a la vuelta (05/03) de los Spurs son el Chelsea (27/02) y el Arsenal (02/03), clásicos que podría iniciar el nacido en Bury.

De cualquier manera, la serie entre dos de los equipos más vistosos de las grandes ligas europeas promete un gran espectáculo, con un dominio alternante y un fútbol atractivo para ver y analizar. Además, meterse entre los ocho mejores de la Champions sería un buen premio para ambos proyectos, tanto para un Dortmund que ha vuelto a brillar y sueña con terminar el reinado del Bayern en Alemania como para un Tottenham que ha dado un enorme salto de calidad con el entrenador argentino y debe mostrar que aprendió la lección de la dolorosa derrota con la Vecchia Signora en la pasada edición para dar ese paso que le falta e instalarse en la elite continental.

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