Pochettino, el Tottenham y un buscado salto a la elite

La clasificación a las semifinales de la Champions confirma que el proyecto de Pochettino en el Tottenham va en la dirección correcta. Su excelente trabajo, serio y sostenido, contribuyó a que el club llegara a otro nivel.

Hilo que publiqué en Twitter el 18/04/2019.


Antes de enfrentarse al desafío más importante de su carrera como entrenador, Mauricio Pochettino ya había dado sobradas muestras de su capacidad. En el Espanyol, donde trabajó de 2009 a 2012, logró una salvación heroica en su primera temporada al frente de un plantel profesional (antes había colaborado en el equipo femenino del club catalán): tomó el mando con el equipo en el 18° lugar y llegó a estar a 8 puntos del 17°, pero con 8 victorias en las últimas 10 fechas consiguió la permanencia.

En ese momento ya se cruzaron su historia y la de Guardiola, quien estaba a cargo del Barcelona: el argentino, que debutó en un derbi de Copa del Rey ante los culés, ganó su primer partido en el Camp Nou y fue, con 7, el técnico que más puntos le sacó a Pep, por delante de Emery (6) y de Mourinho y Manzano (5).

En las siguientes campañas con Pochettino al mando, el Espanyol mantuvo la categoría e incluso llegó a soñar con una clasificación europea que finalmente no se dio. A pesar de las constantes ventas de los mejores jugadores y la inferioridad económica, el conjunto mantuvo, con mayor o menor regularidad, un juego intenso y vertical.

Tras ser despedido, en 2013 firmó con el Southampton. Llegó sin hablar inglés, pero agarró al equipo y pudo mantenerlo fuera del descenso. Luego, con una identidad definida y un funcionamiento aceitado y atractivo, realizó la mejor temporada de su historia (56 puntos, marca después superada con Ronald Koeman en el banco).

En los dos clubes, Pochettino mostró su confianza en los jóvenes, su compromiso con ellos y su capacidad para mejorar jugadores. Entre ambas etapas, dirigió y potenció a José Callejón, Víctor Ruiz, Nicolás Pareja, Jay Rodríguez, Adam Lallana, Nathaniel Clyne, Luke Shaw y Morgan Schneiderlin, por ejemplo. Varios de ellos después pudieron pasar a clubes de mayor relevancia.

Cerrada su etapa en el sur de Inglaterra, llegó a Londres de cara a la temporada 2014/15 para enfrentarse al desafío más importante de su carrera. Casi cinco temporadas más tarde, el proyecto va muy bien encaminado y el club ha progresado. Para entender por qué su trabajo es tan bueno, aun sin títulos, es necesario -como siempre- repasar el contexto.

Antes de su llegada, el Tottenham atravesaba una irregularidad que lo podía tener tanto en cuartos de la Champions (2011) como regularmente fuera del top 4 en toda la era Premier League (desde 1992, sólo terminó entre los cuatro primeros en 2010 y 2012), con varios cambios en el banco de suplentes. En 2013 fue vendido Gareth Bale, pero ni el dinero ingresado mejoró a un equipo al que le costaba ser reconocible.

En ese marco, una de las primeras decisiones de Pochettino fue armar un grupo de jugadores comprometidos con el proyecto. Se fueron Younès Kaboul, Étienne Capoue, Nabil Bentaleb, Emmanuel Adebayor, Roberto Soldado, Andros Townsend y Nacer Chadli, entre otros. Algunos luego reconocieron públicamente sus errores y que con el tiempo habían entendido la decisión del entrenador argentino.

El santafesino también buscó cambiar la mentalidad de los que se quedaron y del club, conocido y burlado por sus deslices en situaciones de presión. Estaba convencido de que el Tottenham podía dar un salto de calidad. Esto lo ejemplifica Vertonghen, a quien Pochettino le cambió la actitud.

“Mejoró en un aspecto muy importante para él: el mental. Cuando llegué, le dije: ‘¿Por qué estás así? ¡Tenés que estar preparado para la batalla! No podés mostrar ese lenguaje corporal, ¡sos un guerrero!’”, aseguró la campaña pasada sobre el belga, que es una pieza clave.

Esa primera temporada se vieron los rasgos iniciales de lo que pretendía Pochettino y el Tottenham llegó a la final de la Copa de la Liga, que perdió con el Chelsea de Mourinho por 2-0. Sin embargo, se notaron cambios y una identidad, que se definió y perfeccionó más con el paso del tiempo.

El técnico argentino mantuvo su confianza en los jóvenes, mayormente locales. Harry Kane, Eric Dier, Dele Alli, Danny Rose y Harry Winks son los casos más conocidos, pero también jugaron con cierta continuidad Ryan Mason, Tom Carroll, Kyle Walker-Peters y Oliver Skipp (el más reciente, quien de a poco suma minutos en el primer equipo). Su aporte para la selección inglesa fue valioso.

Se vio en el Mundial y antes también. Gary Neville, ayudante de Hodgson entre 2012 y 2016, lo destacó en una columna publicada en 2015 en The Telegraph. “Los jugadores del Tottenham vienen listos para la batalla, para jugar y trabajar”, escribió el histórico defensor del Manchester United.

Pochettino incluso llegó a aconsejarle a Roy Hodgson que no se apurara en citar a los juveniles y su inserción en la mayor fuera paulatina para no entorpecer su desarrollo. Fue cuando Alli llegó a la selección sólo 62 días después de su debut en la Premier, y prueba su convicción por respetar los procesos.

Entre los jugadores que más representan esto el más conocido es Kane, quien bajó de peso, pasó a ser una pieza fija y se convirtió en uno de los mejores delanteros del mundo. En 2018, en un texto en The Players Tribune, lo elogió: “Nadie tuvo más impacto en mi carrera que él. No sólo trajo una fantástica filosofía directiva, sino que nos unió a todos”.

Otros dos son Dier y Alli, que llegaron al Tottenham desde el Sporting de Lisboa y el MK Dons, respectivamente, y crecieron rápidamente. Antes del Mundial escribí sobre sus historias y características.

Sin embargo, también potenció a jugadores más grandes. Entre los casos más destacados, al de Vertonghen se suman los de Toby Alderweireld (central de gran nivel), Heung-Min Son (pasó a ser un delantero más global y determinante) y Moussa Sissoko (evolucionó de un volante externo potente a un “box-to-box” completo).

Los argentinos del actual plantel son más ejemplos. Erik Lamela -como Christian Eriksen, había llegado como “reemplazo de Bale” y no había tenido regularidad- sumó recorrido y dinámica, Juan Foyth -quien se convenció de ir al Tottenham tras haber hablado con Pochettino- ya mejoró en el transcurso de estas dos temporadas y Paulo Gazzaniga -con el que ya había coincidido en el Southampton- jugó bastante y progresó.

¿Cómo logra eso el santafesino? Con confianza y minutos, un trato cercano y la búsqueda de que sus jugadores disfruten del fútbol. En NBC Sports le preguntaron cómo hace Kane para mejorar y dejó una respuesta magnífica: “Cuando uno cree que sabe todo, va para abajo. Es como en la vida”.

Crédito de las imágenes: NBC Sports.

Toda la entrevista es muy buena. En @fulbo_fulbo hicieron la traducción de otra parte, sobre la inspiración de Bielsa y Griffa y la importancia de no enfocarse sólo en lo futbolístico.

Además, ha demostrado una gran capacidad para adaptarse a los contratiempos. Aun con ventas -cuando, por deseo propio, se fue Kyle Walker, potenció a Kieran Trippier-, falta de fichajes, lesiones (sobre todo esta temporada) y la necesidad de jugar en Wembley mientras se construía el nuevo estadio, el Tottenham nunca dejó de competir.

En cuanto a lo estratégico, el equipo ha vivido cambios. En ataque, ha logrado desarrollar tanto salidas limpias y ataques estacionados como transiciones y avances verticales. En defensa, la presión alta ahora alterna con una recuperación en la mitad o un repliegue para despegar. Algunos rasgos se han mantenido, como las libertades por adentro y la amplitud con laterales profundos, pero la disposición varió: en las últimas temporadas, de la base de tres detrás de Kane pasó, por tramos, a tres centrales y dos mediapuntas y a un rombo con dos delanteros.

A su capacidad le suma un perfil detallista. Es capaz de enojarse por una caída en la 38ª fecha que impide terminar en el segundo lugar, como contó en el libro que escribió con Guillem Balagué, de armar una presión que limite al City, como se vio en la ida, y de doblegar al United con una acción, como sucedió en la victoria por 3-0 eb Old Trafford en el inicio de la temporada.

Los números también reflejan el excelente trabajo de Pochettino. Es conocido que pasó dos mercados sin fichar, pero no tanto que desde su llegada el Tottenham gastó menos que el ‘Big six’ -United (493 millones de euros de diferencia), Liverpool (388M), Arsenal (168M), City (580M) y Chelsea (527M)- y que equipos como Everton, Leicester, Southampton y West Ham.

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Fuente: Transfermarkt.

También se ve en el valor de mercado. Alcanza con entrar al plantel del Tottenham en Transfermarkt y ver cada caso. Kane pasó de 3 a 150M. Alli, de 5 a 100M. Eriksen, de 20 a 85M. Son, de 16 a 65M.

Su eficacia es buena en total y en cada torneo, como subió @jppater. El Tottenham es el único que terminó en el top 3 en las últimas tres temporadas de la Premier League y es sólo su cuarta participación en la Champions (bajo el formato actual, iniciado en 1992), tercera seguida. Si se considera lo que los rodea, los números tienen más valor.

Evaluar a cualquier entrenador únicamente por lo que gana o pierde es reducir su trabajo y lo que abarca. Un título o una derrota no definen la capacidad de un técnico. Así lo entiende Pochettino, como expresó en esta frase que compartió @AlbertOrtegaES1.

La crítica hacia Pochettino de que no ganó nada es cierta, pero con su trabajo elevó al Tottenham a otro nivel y su equipo compite en casi todos los torneos hasta las últimas instancias o fechas. Además, como pasó en el Espanyol y en el Southampton, cuando salga habrá dejado un legado.

Jugadores potenciados, estructuras en el club, equipos con identidad y hasta dinero por las ventas. Como contó en una muy interesante entrevista con Valdano en beIN Sports, hoy prioriza eso y no los títulos.

Crédito de las imágenes: beIN Sports.

Todo esto no cambiaba si Sergio Agüero picaba un paso más atrás o anulaban el gol de Fernando Llorente, pero la clasificación a las semifinales de la Champions sí es una prueba concreta de que el proyecto de Pochettino en el Tottenham va en la dirección correcta. Con un trabajo sostenido, el equipo ha hecho méritos para instalarse entre los mejores a nivel local e internacional.

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