Tagliafico fue un poco de luz en el agitado Mundial

La revoltosa participación argentina en Rusia 2018 dejó pocos puntos positivos para la Selección Argentina. Uno de ellos fue Nicolás Tagliafico, que mostró personalidad, seguridad, compromiso e inteligencia.

Hilo que publiqué en Twitter el 16/07/2018.


Más allá de que mantiene la esencia, con un sacrificio total, del chico que se formó en Banfield y emigró a Europa después de haber levantado una copa en el Maracaná, el salto al Ajax (un club histórico y una escuela futbolística) le permitió crecer como jugador. Además de darle la posibilidad de tener continuidad como lateral, le permitió desarrollar una mayor lectura ofensiva para posicionarse según su entorno, potenciar sus incursiones en ataque y adaptarse a la dinámica del fútbol de elite.

Él mismo mencionó los cambios: durante la preparación previa, en Estudio Fútbol señaló que “en Europa se juega con una pausa más. Hoy en día, en el fútbol tenés que pensar. El que no lo hace vive corriendo y tomando malas decisiones. En Argentina estás todo el tiempo acelerado”.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Más tarde, en FOX Radio agregó detalles y contó cómo le sirvió en las prácticas con la Selección: “Allá hay más tiempo vivo y se juega más táctico. En la primera citación sentí que tenía que estar un segundo antes, que no llegaba. Después ya me sentí más seguro”.

Crédito de las imágenes: FOX Sports.

En cuanto a rasgos del plantel, Tagliafico sobresale por dos cuestiones: fue uno de los dos argentinos del plantel que jugaron un Mundial Sub 20 posterior al de Canadá en 2007, ya que inició los cinco partidos en el del 2011, en Colombia, y en Rusia fue uno de los cuatro fijos en el once, junto con Lionel Messi, Javier Mascherano y Nicolás Otamendi, y el cuarto con más minutos (350).

De los cuatro encuentros en Rusia, el que enfrentó a la Selección con Croacia es “distinto” porque partió como stopper izquierdo. Fue una posición que sorprendió a casi todos, pero a alguien seguro que no: Matías Almeyda, quien le aseguró a Tagliafico que brillaría en ese lugar, como contó el gran defensor en “La Estrategia de Almeyda”.

Por sus características, puede cumplir muy bien esa función: es rápido, fuerte en el mano a mano, inteligente para ubicarse y hacer los relevos necesarios y, por su lectura del juego, tiene una gran capacidad para anticiparse a su marca. Ante los croatas fue el argentino más destacado: jugó un primer tiempo casi perfecto y su rendimiento mostró pocas fisuras, más allá de los malos pasajes colectivos. Tácticamente estuvo atento a los distintos cambios posicionales: por momentos debía ser lateral izquierdo o segundo central, según dónde estuviera la pelota y cómo se debía acomodar la última línea.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Tanto en ese partido como durante todo el Mundial, Tagliafico ganó la mayoría de sus duelos, por abajo y también por arriba. Pese a que en algún momento generó algunas dudas su altura, es algo que suple con un muy buen manejo de los tiempos para saltar y picardía para incomodar al rival.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Ante Croacia, además de lucir su solidez defensiva, se presentó como una de las pocas opciones que tuvo Argentina para lograr profundidad, a través de un recurso que ya había mostrado en su tiempo como central en Independiente: los pases verticales, tanto entre líneas como al espacio.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Por estas virtudes y su buen rendimiento, Emiliano Papa (que en 2015 coincidió con Tagliafico en Independiente) planteó en +Mundial que en la Selección se lo considere más como central que como lateral.

Crédito de las imágenes: La Nación +.

Lo que apuntó Papa es cierto: Tagliafico puede rendir en un gran nivel en ese puesto y ofrecer una claridad en la salida que otros centrales zurdos “naturales” no, pero el problema pasaría a ser encontrar un lateral izquierdo confiable como él. Por ahora, aparece difícil. Con Sánchez Miño se combinó bien, pero quizá le falta roce internacional y regularidad. Cuesta encontrar otro, y se podría aplicar lo que dijo Capria: que baje un volante o extremo, como Ashley Young y Jordi Alba o, en casos más cercanos, Johan Mojica y Diego Laxalt. Marcos Acuña cumplió como carrilero, así que podría ser una opción.

Volviendo a Rusia, Tagliafico retrasó su ubicación cada vez un poco más en sus tres juegos de lateral, como se ve en los mapas de calor de sus toques. Es probable que lo provocara el mayor potencial ofensivo de Nigeria y, en especial, Francia, pero así fue parte de una falla grupal.

 

Argentina siempre generó una superioridad numérica exagerada para la salida y no logró el propósito fundamental de sacar el balón desde el fondo: que las ventajas se creen más adelante, a medida que se avanza con la pelota. En el debut, Eduardo Salvio se mostró “atado”, Lucas Biglia no encontró su lugar e Islandia esperó con comodidad.

Frente a Croacia, a los tres centrales se sumaban Javier Mascherano y, por momentos, Enzo Pérez; aunque se tenía una amplia ventaja contra Mario Mandžukić y Luka Modrić y/o Ivan Rakitić, quienes formaban la primera línea de presión de los europeos, muchas veces se dieron pases intrascendentes y faltó profundidad.

Ante Nigeria, los cuatro defensores casi siempre evitaban adelantarse y se ofrecían muy atrás -sin que encontrarlos significara pasar líneas de presión o progresar-, por lo que, sumados Mascherano y/o Éver Banega, se creaba una ventaja desmedida en la salida.

Contra Francia se repitió y se vio en los centros sin destino, más allá de no haber un centrodelantero natural. Ese día, Tagliafico organizó el final de un ataque por única vez en Rusia: quedó expuesta una falla colectiva en transición, además de que él puede desarrollar ser más punzante.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Igualmente, Tagliafico mostró en el Mundial lo que le puede aportar a la Selección. En defensa, solidez en los duelos individuales, ya sea si espera para recuperar, se juega al anticipo -para lo que tiene una muy buena lectura y timming– o gana la posición.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

El mantenerse cerca de su hombre para intentar cortar el pase o evitar un giro fue importante contra Francia, ya que así pudo controlar en cierta medida a Kylian Mbappé las veces que lo marcó. El del PSG igualmente dejó su marca en el resultado, pero Tagliafico logró reducir su influencia: en varias ocasiones, al estar próximo a él lo forzó a devolver la pelota o jugar de primera. Si bien no pudo frenar algunas corridas que resultaron clave, ganó 12 de los 20 duelos cuando Mbappé recibió o fue buscado. De los ocho que fueron trascendentes, seis están en este video.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Además, Tagliafico tiene interiorizado un concepto clave para cualquier equipo que intenta dominar a través de la pelota: la presión tras pérdida, acción que, como demostró en el Mundial de Rusia, aplica de excelente manera.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Si bien en ataque tiene margen de mejora, y reconoció que debe pulir la terminación en una buena entrevista en Olé (), ya posee atributos a destacar. Principalmente, reconocer dónde ubicarse según el contexto colectivo.

Crédito de las imágenes: TyC Sports y NovaSports.

Esta capacidad para detectar el mejor lugar para ser una opción la había empezado a mostrar en Independiente y la potenció notablemente desde su transferencia al Ajax. Las tres asistencias que dio en su primer semestre en Holanda llegaron tras buenos movimientos.

Crédito de las imágenes: Superliga, BeIN Sports y AJAX TV.

Su lectura fue especialmente importante frente a Islandia, partido en el que se vio una falta de apoyos internos y Tagliafico supo cerrarse con criterio. Ante un bloque defensivo retrasado, mostró inteligencia para moverse y generar una línea de pase para un compañero.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Pero también tuvo otras buenas carreras que quedaron en nada porque no consiguió recibir la pelota: unas veces fue por no ser visto y otras, por imprecisiones en los envíos.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

Además, más allá de las herramientas que ya posee en la faceta ofensiva, todavía tiene espacio para crecer aún más. En ese desarrollo es clave su interés por el juego, ya que al razonar las distintas acciones logra mejorar sus recursos y su nivel en general.

Sin embargo, a pesar de su buen rendimiento general tuvo cierta responsabilidad en cuatro de los nueve goles recibidos por Argentina. Si bien no fueron grandes errores (los considero pequeños en comparación con otros), se sumó a las series de fallas individuales.

Crédito de las imágenes: TyC Sports.

En el balance global fue un buen Mundial de Tagliafico, seguramente uno de los tres mejores jugadores argentinos. Sin muchos partidos previos con la Selección, estuvo a la altura del desafío y cumplió con creces. Cuenta con todo-personalidad y condiciones futbolísticas de sobra- para ser el líder de la última línea argentina en los próximos años. Ya demostró ser una garantía en defensa e inteligente en sus movimientos ofensivos, pero su juego se puede potenciar aún más.

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