El PSG volvió a sufrir a Galtier y cayó en Nice

Los parisinos se ahogaron nuevamente ante un gran bloque defensivo diagramado por el técnico francés, que en el último tiempo los ha complicado regularmente.

Como si fuera un déjà vu, en su viaje a la Costa Azul el Paris Saint-Germain revivió cada uno de sus últimos duelos frente a equipos dirigidos por Christophe Galtier. Capaz de construir conjuntos férreos y solidarios, el técnico que comandó al Lille al título de la Ligue 1 en 2021 le ha transmitido la misma esencia a un Olympique Gymnaste Club de Nice que en esta temporada no ha perdido con el PSG (con dos empates, uno traducido en victoria por penales, y un triunfo). A partir de un gran trabajo colectivo, que les permitió sufrir poco y lastimar de contra, sus dirigidos fueron superiores y se llevaron los tres puntos sobre el final (1-0).

El 4-4-2 del local, característico por su solidez, planteó desafíos que Mauricio Pochettino apostó por superar con la propuesta habitual: armar una línea de tres (generalmente con Thilo Kehrer, lateral derecho) para tener superioridad para salir; mantener amplitud por ambas bandas (con Ángel Di María y Juan Bernat) para intentar estirar las líneas rivales y generar espacios en el medio, y contar con varios futbolistas por adentro para favorecer el juego interno. Sin embargo, como en otras oportunidades ante oponentes comandados por Galtier (en especial, en el 0-1 de 2021 frente al Lille y en el duelo por la Coupe de France), a los del argentino les costó desacomodar al bloque rival.

Las recuperaciones del Nice ante el PSG, muchas en la franja central. Vía: Olé.

Más allá de que a la circulación por momentos le faltó velocidad y los ataques fueron reincidentes por el carril central, donde se lució un Nice que tiene muy trabajadas las coberturas (ver arriba), el principal problema se relacionó con la ausencia de movimientos sin pelota. Esto, que ya se había notado en el 0-0 en la ida en el Parce des Princes (más vinculado a otro problema, la ausencia de jugadores para finalizar cuando había un desborde), llevó a que el conjunto parisino no recibiera al espacio -como objetivo ideal, sobre todo si se realizaba un desmarque de ruptura- ni arrastrara adversarios para abrir huecos. Si bien hubo algunos casos (ver abajo), esos desplazamientos no resultaron frecuentes y, por ende, el equipo no contó con un recurso fundamental para desarticular defensas de este tipo.

No poder disponer de Kylian Mbappé (estaba suspendido), un especialista en este apartado, obviamente hizo que se redujera la cantidad y la calidad de este tipo de acciones, pero otros nombres podían contribuir de mayor manera. El principal fue un Georginio Wijnaldum que, aunque tiene la capacidad -tanto física como de lectura para reconocer los espacios vacíos- como para hacerlo, no termina de encajar ni de entender cómo facilitarles recepciones a los jugadores más desequilibrantes para después verse beneficiado (al ser asistido inmeditamente o, en la continuidad, llegar a un lugar descuidado). Bernat también podía hacerlo y así fue en un par de ocasiones, pero no con la regularidad adecuada para capitalizar el volumen de ataques desarrollados por ese lado (un 49,2%) y la atención que atraída por Neymar. Además, los tres delanteros suelen desmarcarse en dos o tres momentos específicos con una buena identificación de cuándo es posible lastimar (por ejemplo, es común que Messi lo haga al detectar que así puede quedar mano a mano o en una situación de ventaja), pero en este partido no sucedió.

Uno de los pocos movimientos sin pelota, que además refleja el impacto de estas acciones: Wijnaldum arrastró a Melvin Bard (lateral izquierdo) para que Di María recibiera en un uno contra uno, aunque luego resolvió mal.

Sin pasar sobresaltos para defender y lastimando al contraatacar, sobre todo a partir de sus dos delanteros (con un Amine Gouiri que influyó como rematador y creador), el Nice encontró cierta comodidad en el trámite. Si bien tuvo que esperar hasta el final para conseguir la victoria, Galtier volvió a complicar al PSG: desde el 2021 (cuando llegó Pochettino), le ganó dos encuentros, igualó en otros dos y apenas cayó en uno.

Aun así, el conjunto parisino debe afrontar un duelo clave y no puede permitirse distracciones, algo que quzá le haya sucedido en la Costa Azul («Con todo lo que se está hablando en este momento, no siempre es fácil gestionar esta situación, gestionar la concentración y la energía», dijo el técnico santafesino). Aunque la diferencia en la cima aún es amplia (le lleva 13 puntos a su vencedor, que ahora es su escolta por la derrota del Olympique de Marseille), el PSG sabe que tiene que pasar la página y disponerse de la mejor manera para el duelo de vuelta contra el Real Madrid.

Crédito de la foto de portada: Valery Hache/AFP.

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